La Chimenea C1 de Manuel Valls tiene varios orígenes. Por un lado, podríamos hablar de la historia y la familiariaridad con la que se emparenta a la chimenea capilla, que realizaron José Antonio Coderch, el mismo Manuel Valls y junto con los jóvenes Correa y Milà. Era el año 52, el periodo más fructífero de ese tándem Coderch y Valls con el que firmaron obras como la casa Ugalde o la casa de la Barceloneta.
Las chimeneas, por necesidad, era algo que dominaban Coderch y Valls, chimeneas clásicas de obra, donde respetaban las proporciones que libros y constructores les habían enseñado. Manuel Valls creó un archivo con todas las chimeneas que construyó, más de 100. Uno de sus primeros libros de arquitectura, del año 34, se llamaba “com hem de construir” de Benavent, allí aparece una buena sección de una chimenea.
A finales de los años 60, Coderch y Valls como firma conjunta se fue disolviendo. Seguirían compartiendo despacho, pero no ya autorías. Ahí es donde Valls diseña, entre otros modelos, la chimenea C1.